El lenguaje corporal en las entrevistas

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No siempre tienes que hablar para expresar algo, porque el lenguaje corporal es una forma de comunicación que dice mucho de ti y de lo que estás pensando sin necesidad que pronuncies ni una sola palabra y peor aún, incluso dice muchas cosas que quizás no quieres demostrar. Pero estos gestos, en la mayoría de los casos, son inconscientes, aunque exteriorizan sentimientos y emociones, de allí, que no solo tienes que ser prudente con lo que dices en una entrevista de trabajo sino también en tus gestos, miradas y posición corporal.

De hecho, una entrevista de trabajo personal se hace para conocer a una persona más allá de lo que dice su currículo, por lo que los entrevistadores evalúan no solo el lenguaje verbal, sino también el lenguaje corporal. Es decir, no solo lo que dices, sino también como lo expresas.

Por ello, te presentamos unos consejos prácticos que puedes seguir para mostrar un excelente lenguaje corporal y para que no incurras en errores que te pueden hacer fallar.

El saludo en la entrevista de trabajo

El saludo es la primera impresión que tendrá el entrevistador de ti. Y cómo puede ser un saludo cualquiera que pase por desapercibido, podrás transformarlo en un saludo especial que brinde una buena impresión. Para ello, debes dar la mano con fuerza, esta fuerza debe ser moderada, es decir, ni tan fuerte como para hacer daño, pero sí con firmeza.

El apretón de manos debe ir acompañado de una mirada cordial a los ojos del entrevistador y una sonrisa que demuestre confianza y empatía. El apretón de manos no debe ser muy largo, basta unos segundos que te permitan brindar un saludo e identificarte con tu nombre completo.

Siéntate con la postura correcta

Después del saludo, lo más probable es que el entrevistador te invite a sentarte. Procura mantener una buena postura corporal a lo que te sientes, mantén la espalda recta con ambos pies en el suelo, recuerda que una buena postura proyecta confianza en ti mismo y disposición a escuchar a la otra persona. Los brazos los puedes colocar sobre el apoyabrazos con las manos hacia tu cuerpo, como también puedes apoyar las manos en la mesa. Mantén las manos ligeramente abiertas, nunca cierres los puños, ni cruces los brazos, ya que esta postura demuestra una actitud a la defensiva.

Nunca coloques tus manos recogiendo tu rostro al nivel de las mejillas, esta es una postura que es señal de aburrimiento, cuestión que jamás querrás hacer notar en una entrevista, ya que, el interlocutor puede pensar que simplemente no estás muy interesado en el trabajo pues te aburre estar en la entrevista.

Por otro lado, nunca coloques tus brazos sobre la cabeza o te inclines hacia atrás en una posición muy cómoda, ya que, esta postura indica desinterés.

Comienza a hablar con tranquilidad

Al estar sentado seguramente el entrevistador comenzará la entrevista, para la cual debes responder cada pregunta con tranquilidad y serenidad, con pausa, pero sin prisa. En este momento debes desarrollar muy bien el lenguaje corporal, debes mirar a los ojos del entrevistador, esto es señal de confianza en sí mismo. No mires de forma penetrante pues esto puede incomodar al interlocutor, así que mira de forma empática y con mucho interés.

También, debes saber mover las manos, sin exageración y con suavidad, que tus manos expresen lo que dicen tus palabras. Las manos sirven para enfatizar y afirmar lo que tus labios pronuncian, no las dejes estáticas, solo lucirás rígido e inseguro. Evidentemente, por momentos pueden permanecer quietas apoyadas a la mesa o al apoya brazos, también, puedes dejarlas caer sobre tus piernas, pero siempre deben ser parte de tu lenguaje corporal.

Recuerda siempre brindar una sonrisa amable, sin que sea forzada, sino una sonrisa muy natural. Es bueno que practiques la sonrisa frente a un espejo antes de ir a la entrevista, para que así, ofrezcas una expresión amable que no se vea fingida.

No toques tu cabello

Este es un problema típico en las mujeres con el cabello largo, por ello, es mejor llevarlo recogido, pues en ocasiones el cabello viene a la cara y hace incómoda la entrevista. Mientras que, en otros casos el entrevistado, aunque tenga el cabello corto o recogido comienza a tocarse el cabello, esto es señal de inseguridad.

Cuando una persona se arregla mucho el cabello, puede transmitir al interlocutor que está más pendiente de su imagen que del contenido de lo que dice o se le pregunta, no dejes que el cabello sea una distracción en un momento tan importante.

Expresiones faciales positivas

No solo tus manos y tu cuerpo expresan lo que sientes o piensas, tu rostro en muchas ocasiones te delata. Por ello, no olvides controlar los gestos faciales.

Con el rostro expresas alegría, entusiasmo, disgusto, aburrimiento, impaciencia y muchas más emociones, por ello, debes aprender a controlarlo muy bien. Nunca debes torcer los ojos ni los labios, procura siempre sonreír cuando sea prudente, en los momentos que debes estar serio, no frunzas el ceño, solo coloca el rostro relajado pero muy atento.

Para demostrar atención, recuerda siempre mirar a los ojos del interlocutor, como también puedes inclinar ligeramente la cabeza por unos segundos. También, puedes hacer gestos afirmativos como mover la cabeza de arriba abajo, pero no exageres en este movimiento y solo hazlo un par de veces.

Dile adiós a los tics nerviosos

Los nervios pueden traicionarte en tus gestos, pero no puedes permitir que esto ocurra. Así que, olvida esas manías que te ayudan a controlar lo nervios, como por ejemplo: morder un bolígrafo, mover tus piernas o pies de forma continua, tocar la nariz, morder las uñas, hacer ruido con los dedos golpeando la mesa o la silla, jugar con alguna joya que tengas ese día como anillos o pulseras, entre otras manías más.

Todos estos tics muestran nerviosismo, inseguridad, impaciencia, desinterés y muchas otras emociones que no agradarán al interlocutor. Así que evita cualquiera de estos gestos y prepárate para la entrevista, si estás preparado controlarás mejor los nervios y ni se notarán.

No olvides mostrar siempre una actitud positiva y mucha simpatía en tu lenguaje corporal, siempre inicia con un saludo cordial y sin importar que mala haya sido la entrevista, despídete con el mismo ánimo y amabilidad con que llegaste.

Sigue estos consejos y verás que lograrás expresarte muy convincentemente, dejando siempre una muy buena impresión.

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